01
JUL
2010

La pregunta que ‘conecta’

En un artículo anterior, hacía una reflexión sobre las empresas “elefantes”, aquellas que escuchaban con atención a sus grupos de interés (¿Quieres ser una empresa elefante?) y cómo podíamos innovar en la estrategia de comunicación de las empresas a través de este diálogo “multistakeholders.

Es curioso como la palabra ESCUCHAR va cobrando cada vez más fuerza en el nuevo modelo empresarial. Aquel que es más ético, transparente, honesto, basado en la confianza y en la cooperación. Y digo esto, porque el pasado fin de semana asistí al seminario “Los zapatos del otr@”, organizado porCoachCreativo, donde se habló mucho de escuchar a la otra persona, entenderla, conectar con sus necesidades y expectativas.

Mi primera experiencia con este tipo de aprendizaje. Y bien puedo asegurar que no será la última. Porque desde la humildad tengo que decir que aún me queda mucho por aprender en la comunicación interpersonal. Y puede resultar paradójico que lo diga yo, licenciada en Periodismo y especialista en Comunicación Empresarial e Institucional. Reflexionando y ‘encajando piezas’ (los ya experimentados en esto dicen que es el proceso habitual), entiendo que es muy distinto informar que comunicar. A nosotros/as, los que venimos de esta formación, nos enseñan a ser sintéticos, concretos, a extraer lo esencial de una información para luego trasladarla a la audiencia, a los lectores, al resto de la sociedad. Pero nadie habla de lo que el otro/a espera de mí, de mi papel en todo este proceso de la comunicación.

Así que cuando me siento enfrente de otro interlocutor/a, escucho atentamente y dejo que termine (esto sí que al menos lo hago, aunque sea por “deformación profesional”. Después, comienza mi larga ristra de preguntas. Expertos aseguran que preguntamos de aquello sobre lo que nuestra mente no se ha forjado una imagen, para rellenar esos huecos en blanco que nos ayudarán a construir nuestro relato. Y fijaros que digo nuestro, porque ¿realmente estamos percibiendo la realidad tal y como es? O sólo como nosotros creemos que es. Comienza la reflexión. Preguntamos para satisfacer nuestras necesidades de información. Pero qué ocurre con la otra persona ¿Nos olvidamos de ella? En qué momento nos hemos preocupado por encontrar esa pregunta clave que nos ayude a conectar con el que tenemos delante. En ocasiones, nos convertimos en dos interlocutores que mantienen conversaciones paralelas. Olvidamos la interacción, el diálogo, la empatía y la riqueza que supone el intercambio de ideas, de opiniones. La conexión con el otro/a aporta valor a la construcción de nuestros relatos, de la propia realidad.

Bonita experiencia la que experimentó Isabel al calzar los zapatos del otr@. Y bien podría ser, que esos zapatos fueran los de tu jefe/a, madre, amigo, partner empresarial, compañero o por qué no competidor/a…

Me despido al estilo Roadmap, ¡un abrazo y una sonrisa!

Autora: Isabel Alba

 

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